"Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho."(Juan 15.7)
Dios no es magia. Sus favores y milagros no suceden por casualidad, suerte o mérito. Todo depende de la obediencia a Su Palabra. Jesús promete todo, pero todo depende de un "si." Si permanecéis en mí, si mis palabras permanecen en vosotros ... Pide lo que deseas.
Lo que yo entiendo de esa frase más bien, es lo siguiente:
ResponderEliminarSi la palabra de Dios permanece en mí, eso generará, no solo que yo piense con sus pensamientos, sino consecuentemente fe, certeza, confianza y yo permaneciendo en Él , su Espíritu usa esas palabras para hablarme y llenarme de fe, fortalecer en mí la fe... entonces por tener fe, certeza, confianza todo lo que yo pida voy a recibir, porque dentro de mí permanecerá esa certeza de su respuesta, y la confianza cuando otros pensamientos quieran impedirla, pues voy a estar armada de su espada para combatirlos y permanecer con certeza.