"Si el mundo os odia, sabéis que me ha odiado a mí antes que a vosotros."(Juan 15.18)
El sentimiento de odio de los hijos de este mundo hacia los hijos de Dios es parte de llevar la cruz. El Señor Jesús advirtió a sus discípulos acerca de ello. Es una pérdida de tiempo tratar de agradar a Dios y a los hijos del mundo. Es más cómodo mantener la cruz y asumir sus sacrificios que tratar de reconciliar la fe con el mundo.
Buenas tardes Sra.
ResponderEliminarMientras hacemos la voluntad de Dios el mundo estará en nuestra contra y es en vano intentar agradarlo o evitar su odio, ahora si decimos que somos cristianos pero agradamos al mundo, entonces debemos reflexionar pues no es posible servir a dos señores.
En la fe.