"Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos." (Hebreos 2.1)
¿Qué podría ser más importante que nuestra vida eterna?
Debido a que no entienden esto, los ciegos y necios han dado la espalda a la verdad divina y se aferran a las vanidades de este mundo.
Pero el sabio invierte la totalidad de su vida y toda su fuerza en la conquista de la Vida Eterna.
Hola Ágatha, me gustó mucho esta reflexión. Dios te bendiga y te siga usando. Cariños: Tere.
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