"No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas" (2 Corintios 4.18)
Si a la persona que ha nacido del Espíritu Santo le puede resultar difícil no prestar atención a las tentaciones de lo que sus ojos físicos ven, imagine cuando uno no ha nacido de Dios. Es difícil, pero no imposible. Usted realmente tiene que desearlo. Pero ahí radica el secreto de cómo caminar con Dios y el significado de vivir por la fe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por su comentario