" En esto se manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia no es de Dios, ni el que no ama a su hermano. " (1 Juan 3:10)
Al igual que la luz y la oscuridad son diferentes, los hijos de Dios también son diferentes de los hijos del diablo. Jesús fue el ejemplo del Hijo de Dios y los hipócritas fariseos eran un ejemplo de los hijos del diablo.
Obedecer la Palabra de Dios es practicar su justicia.
Es así con respecto a la diferencia. Si somos hijos de Dios tenemos que ser ejemplo vivo para aquellos que están en tinieblas, y que ellos vean que nosotros somos la luz de nuestro Dios; siendo obedientes a su palabra y con respecto temor.
ResponderEliminarSiendo nosotros ejemplos; muchos podrán cambiar de vida.
Al leer me di cuenta cuanto poder esta en uno al hacer la diferencia.
ResponderEliminarLa diferencia entre los hijos de la Luz y los de la tiniebla, no tienen nada en común, sus prioridades y sueños en nada se parecen! Los de la Luz siempre piensan en los demás, para los de las tinieblas sólo les preocupa su bienestar.
ResponderEliminarEs muy cierto! esa diferencia siempre existe, porque los hijos de Dios poseen Su mismo carácter, por eso no aceptan la injusticias, ni en su vida ni en la de las demás personas. Y el amor verdadero que tienen por las almas es una muestra de que realmente son hijos de Dios, caso contrario de los hijos del diablo, cuya vida esta envuelta en mentiras, odio y rencor.
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